Después de veinte escritos, cuarenta copias y ochenta rectificaciones, pues sí, bnb, termina uno hartándose pero tú no debes abandonar, al revés.Insiste, ármate de paciencia, aprieta los dedos y no dejes de escribirnos.No hagas como aquél que para fastidiar al sargento, no se comía el rancho.Prefiero pensar en un calentón por tu parte,
fruto del gozo dominguero y que no sabías exactamente qué hacías:lógico, bnb, has ido perdiendo la
costumbre de celebrar algo decente, futbolísticamente, en este trienio.De
... (ver texto completo)