Ese era el tiempo del cambio, el futuro se podía tocar.Recuerdo cómo se pusieron las Ramblas y cómo se lloraba con l´estaca y poníamos la cara al vent y un chaval de pueblo Sec nos mostraba en toda su intensidad que Machado era algo más que un pobre exiliado y muerto de pena en Colliure.Entonces teníamos el pelo más largo, unos cuantos kilos menos y una fe en que algo estaba cambiando.Y ahora que tinc vint anys más y que todavía tengo força, que mi alma no está muerta y siento cómo me bulle la sang, me niego a renunciar a aquello que asoma por el mediterráneo.
El Tamboriler del Bruch.
El Tamboriler del Bruch.