Vaya, Faneca, así que era eso. Es cierto que soy un poco bruto y no caí en lo que te referías con lo de las faltas. A mi mujer no le pasó una vez, sino dos, y aunque los madrileños no somos tan detallistas como vosotros, también se nos ocurrió ponerles nombre a los dos chavales, más que nada para que hicieran caso cuando alguien les llame.
Otro saludo.
Bnb.
Otro saludo.
Bnb.