Para el Catalán orgulloso, la Niña Republicana y el Tamborilero del Bruch.
"LA FáBULA DE LAS RANAS".
Había una vez unas ranas que pretendieron convertirse en las más grandes y en las reinas de la charca. Empezaron a croar muy alto y a inflarse engullendo todo el aire que podían; siguieron así hasta dejar por completo de poder nadar, ya que sólo podían flotar sobre el agua de la charca.
De pronto se dieron cuenta que estaban a merced de todos sus enemigos; sin embargo, como eran terriblemente orgullosas y engreídas, siguieron croando aún mas alto y engullendo más aire del que podían contener sus diminutos pulmones. Hasta que, de repente, estallaron sus cuerpos, quedando reducidos a la nada su orgullo y vanagloria.
Desde entonces las otras ranas de las charcas han aprendido la lección y ni croan ni respiran cuando alguien se les acerca;sencillamente, cuando acecha el peligro o cuando alguien se les acerca sin aviesas intenciones, se sumergen silenciosas en el cieno de la charca...
Y que gane el BARÇA; que, aunque os moleste a algunos, los españoles de verdad, catalanes o no, sí que vibraremos con su triunfo.
"LA FáBULA DE LAS RANAS".
Había una vez unas ranas que pretendieron convertirse en las más grandes y en las reinas de la charca. Empezaron a croar muy alto y a inflarse engullendo todo el aire que podían; siguieron así hasta dejar por completo de poder nadar, ya que sólo podían flotar sobre el agua de la charca.
De pronto se dieron cuenta que estaban a merced de todos sus enemigos; sin embargo, como eran terriblemente orgullosas y engreídas, siguieron croando aún mas alto y engullendo más aire del que podían contener sus diminutos pulmones. Hasta que, de repente, estallaron sus cuerpos, quedando reducidos a la nada su orgullo y vanagloria.
Desde entonces las otras ranas de las charcas han aprendido la lección y ni croan ni respiran cuando alguien se les acerca;sencillamente, cuando acecha el peligro o cuando alguien se les acerca sin aviesas intenciones, se sumergen silenciosas en el cieno de la charca...
Y que gane el BARÇA; que, aunque os moleste a algunos, los españoles de verdad, catalanes o no, sí que vibraremos con su triunfo.