Hasta que seamos una gran sinfónica, nos consagremos en el Palau y lo que ahora son sapos de bocas inmundas, se conviertan en aplausos y admiración.Es la consecuencia de tener y haber mamado arte y cultura propia y milenaria.Lo tuyo tampoco es original.Hace un poco más de dos mil años, uno se fue cuarenta días al desierto a ser tentado y a hablar con abba.Así terminó después, así que ten cuidado no se te vaya a complicar la travesía que, aunque no te lo creas, tampoco es cuestión de acabar en un madero.
El Tamboriler del Bruch.
El Tamboriler del Bruch.