CAMBRILS: Perdona, españolito anónimo, pero para alcanzar mi...

Perdona, españolito anónimo, pero para alcanzar mi nivel de vida o mi estatus, me chupé trece años de universidades y desde los 18 estuve fuera de mi casa, trabajando en oficios que los esquisitos como tú no haríais en la puñetera vida, tales como el espárrago de Mendabia (maravillosa tierra), jardinero en el convento de los Paúles (hoy parador nacional de Cuenca), percebeiro en sanxenxo (noble cuna de sufridores), la aceituna de Jimena (pueblo peculiar de Jaén con su cueva de la Graja y los siete caños), la vendimia de Menton en Francia y vendedor de perritos calientes en Central Park (otro mundo, otra historia)y si bien mi nivel de vida lo comparto con aquellos a quien quiero, me dió tiempo a tener dos hijos maravillosos, estudiantes de psicología y arquitectura, a mí nadie me ha regalado nada.Lo que me he sacado del lomo y los codos, ni para Dios.Y menos para chupópteros del tres al cuarto y vividores del plan de empleo rural.Comparto mis ideas, no contigo y mis sentimientos y distribuyo mi cólera hacia advenedizos que se creen el origen del universo.Te voy a recomendar un libro de un buen amigo mío, el códice 632 de José Rodrigues Dos Santos, donde te puede explicar cositas de tu gran patria y cuando lo termines, si puedes, te pasas al siglo de oro y al Quijote.Intenta comprender tu historia, con tus grandezas y tus miserias, sobretodo éstas.Y te voy a citar una frase de Ovidio:nomina sunt odiosa.Aplícatela, porque no es oro todo lo que te reluce.
El Tamboriler del Bruch.