CAMBRILS: El tamborilero brusco, la niña catalina, y el orgullosín...

El tamborilero brusco, la niña catalina, y el orgullosín deben pertenecer a la escuela de la demagogia, a la ecuela del "progresan adecuadamente", y sobre todo en Lengua Catalana. Vamos, esto es un decir, los dos últimos son de esta escuela porque por lo que toca al tamborilero, por su forma de escribir y por los conocimientos que muestra, tiene toda la pinta de ser un seminarista arrepentido de la vieja escuela que tan bien describe y en la cual todos fuimos educados, incluido él. Es este un punto que quedo pendiente de aclarar entre nosotros, sin embargo parece que el tamborilero no ha querido tocarlo. Siento contradecirte en todo, tamborilero, pero en esa vieja escuela de la que tu te mofas y haces escarnio, escuela en la que no había calefacción pero sí educación, respeto y ganas de aprender, muchos españoles aprendimos muchas cosas con los pies, las manos y las orejas llenos de sabañones. En esa escuela yo aprendí a amar a mi patria, a respetar a los demás, y a ser ciudadano del mundo. ¿Te parece poco, Tamborilero? Copmpara con la de ahora y verás que no hay color. Un ESPAñOL UNIVERSAL.