Tamborilero Negrero: Tu lenguaje sibilino y perverso está lleno de maldad y segundas intenciones. En la escuela pública a la que yo asistí me enseñaron a ser recto de intención y a llamar a las cosas pos su nombre, no a hacer insinuaciones hipócritas del tipo de las que tú sueles utilizar. En mi proceso de formación tuve la suerte de toparme con profesores honestos y decentes que me inculcaron unos ideales válidos y universales para todos los hombres y para todas las épocas. Mi maestro de primeras letras nos hacía leer a Cervantes, a Calderón, a Quevedo, a Antonio Machado y a Miguel Hernández; y ponía tal entusiasmo en las explicaciones que nos daba que todos los alumnos de aquella época recibimos una formación que nada tiene que envidiar a la que impartís los progres de hoy día. Mis insultos no van dirigidos a tu persona, sino que van dirigidos únicamente a la falsedad e hipocresía que me parece detectar en cada uno de tus escritos. Un ESPAñOL UNIVERSAL.