CAMBRILS: Realmente creí que por un momento habías abandonado...

Realmente creí que por un momento habías abandonado tu tambor y tus baquetas y te habías presentado justo debajo del banderón de Trillo con esa esfera que demuestra la rotación de la tierra, trayendo contigo el Eco de viejo maestro Don Umberto y sus templarios o el de ese Sherlock Holmes medieval que enseño a buscar la verdad, la belleza y la razón en los libros al joven que nunca llegó a saber el nombre de la que una noche amó.

No serías tu, pero tanto te parecías.

Bnb.