CAMBRILS: Y con el gallego cubano, Muñoz, me quedo con su principio...

Y con el gallego cubano, Muñoz, me quedo con su principio de revolucionario barbudo y le aplico lo mismo que a los comienzos de toda revolución:maravilloso al principio pero todas, absolutamente todas, terminan con un dictador en la silla.Desde la francesa hasta la de china.Es una lástima cómo derivan las ideas nobles hacia el poder corrupto y la opresión.Estas por lo menos, caminaban hacia un ideal de libertad y para el pueblo.Otras, aquí sin ir más lejos, ya comenzaron con la bota encima, la cruz en la frente y por el imperio hacia dios.Al cubano le cantaré aquello de "qué culpa tiene el tomate si está tranquilo en su mata y viene un h de p y lo mete en una lata, ay fidel quien asome la cabeza, duro con él".O un tango.Depende, porque bnb me tiene prohibido repetir a los sultanes del swing.
El Tamboriler del Bruch.