Me desayuno frente al Mar Rojo con la pantalla en silencio, con madrid gris y se me cae el alma a los pies.Busco el canal internacional de televisión española y compruebo que, una vez más, hemos perdido.La búsqueda de la paz, el intento que una sociedad deje de vivir con la amenaza perpetua se ha ido al hoyo y encima hay que dar gracias porque sólo ha habido dos pérdidas humanas, nada más y nada menos.Todos somos culpables.Unos por ingenuos y otros porque sí.Y gana la fuerza sin control y el crujido en la nuca y desde luego, sigo pensando que en el bando de esos asesinos están más cerca los nazis de aquí, legalizados eso sí, que los independentistas catalanes:son los mismos cachorros con distinto collar.Pasa que no sé qué nos queda ya.Armarse de paciencia, seguir creyendo en el juego democrático e intentar enseñar a aquellos que no saben ni quieren aprender.Y ahí incluyo a esos encapuchados y a los defensores del honor, familia y españolidad mal entendida, por lo tanto españolito, mira en qué bando estás realmente y no metas en tu saca a quien tiene las manos y la conciencia limpia.Y eso que ningún vate ha pronosticado nada, ¿en qué se basa tu fe si no en profetas y salvaciones eternas prometidas por predicadores bíblicos?.Como se enteren en la Obra, te excomulgan.
Y luego, el asunto de la grabación en un móvil.¿Hacia dónde vamos?.
El Tamboriler del Bruch.
Y luego, el asunto de la grabación en un móvil.¿Hacia dónde vamos?.
El Tamboriler del Bruch.