Nunca creí que un pedante burgués acomodado con pretensiones de progre cual es este demagogo disfrazado de tamborilero, experto en el arte de no contestar a lo que se le pregunta, escurrir el bulto e irse por la tangente, fuera tan osado como para creerse el ombligo del mundo y darme lecciones de nada. No obstante te tomo por la palabra y acepto gustosamente tus dos detalles de enviarme una enciclopedia ilustrada y hacerme socio del círculo de lectores; díme en que librería los dejas pagados y pasaré raudo a recogerlos; de nuevo, muchas gracias, mamporrero, no esperaba menos de ti. En cuanto a lo de las alpargatas puedo asegurarte que son más cómodas e higiénicas que tus lustrosos zapatos de piel; pídele a tu secretaria que te compre unas para el próximo verano e incluso puede que les tomes el gusto; y qué decir de una buena tortilla española; a todo el que la prueba le encanta; claro que a los que navegan en barco por alta mar el olor a cebolla y ajo debe resultarles un poco molesto. En cuanto a lo del futbolín, el reto está echado;dadas tus reticencias e invenciones imaginativas incluso pienso que os podría dar uno o dos goles de ventaja, no tienes más que precisar el lugar, el día y la hora y podrás jugar como quieras, por el aire o por tierra; creo que el futbolín por mar no está aún inventado aunque con los aristocratas como tú nunca se sabe. Me doy cuenta que soy un enigma para ti; tu mente calenturienta me atribuye cualidades y virtudes que me dejan atónito: chulo de bar, sobrado -un cincuentón como yo con un mequetrefe de tu prosapia desde luego hace que uno se sienta "sobrao"- . De verdad Tamborilerro, me divierten mucho tus desvarios . Un español universal.