CAMBRILS: Bueno, ya apareció el de siempre. ¡Jesús, que cruz!....

Bueno, ya apareció el de siempre. ¡Jesús, que cruz!.

Pero en esta ocasión tiene algo de razón, es inutil discutir conmigo, al menos para gente como él, sin ningún argumento válido y que sólo es capaz de meter cizaña. Cuando se le contesta con ironía, pasa al insulto.

Con gusto te daré de comer de lo recogido en la palangana, dado que es tu alimento preferido, visto lo raquíticas que son tus neuronas, poco alimentadas de proteina.

Bnb.
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