La
Plaza de la Rectoría fue remodelada en 1953, colocando unos
faroles colgados en las paredes de los
edificios del alrededor que todavía se conservan y se erigió en el centro de la plaza un monolito en
homenaje al sacerdote e historiador Fortià Solà i Moreta. A partir de ese momento la antigua plaza de la Rectoría tomó el nombre de este hijo ilustre de la villa de
Torelló.