Más conocida como la
Plaza de la Rectoría, tiene un origen
medieval. De planta más o menos rectangular, está delimitada por las estrechas
calles de la Baixada de l'Arxiu (Bajada del Archivo) y el Call de la Rectoría. En la plaza se halla el monolito dedicado a Mossèn Fortià Solà, la antigua Rectoría y la
casa Can Jaume de Conanglell o Cal Ferrer.