Edificación ubicada en uno de los laterales del recinto porticado de la Plaça Vella. La
casa destaca visualmente por sus tres características arcadas de
piedra que dan forma a los porches tradicionales de la
plaza. La inscripción en un dintel remite a una de las fases constructivas de la casa de 1556. La casa perteneció al notario Pernau de Camprodon y al veterinario Manuel Espona Riera.. El nombre popular viene de un herrero que vivió allí durante la década de 1910.