El templo acaba en un
tejado a dos
aguas y detrás se alza la
torre del
campanario. La
fachada aporta poca iluminación natural, al tratarse de un templo
románico. La luz accede a través de un pequeño óculo sobre el portal, una
ventana semicircular en la fachada sur y norte y la ventana de
arco semicircular con doble rendija, así como dos troneras, en el
ábside.