Es una lugar apacible de 60 por 30 metros que ocupa un lateral de la
Iglesia de
Santa Maria y que se creó a partir de la reconstrucción del templo parroquial en la década de 1940. La
plaza rinde
homenaje a la
calle de Sant Higini, que se formó en vida del obispo de
Vic, Berenguer, que gobernó la diócesis desde el año 1074 hasta el 1099 y que era la calle más antigua de
Manlleu.