L'HOSPITALET DE LLOBREGAT: ¡Hola, amigos!. (No todos). Vivo en Hospitalet, desde...

! Hola, amigos!. (No todos). vivo en Hospitalet desde hace muchos años y antes cuando había algún problema, llamàbamos a la Guardia Urbana y se solucionaba al momento, pero ahora parece ser que las cosas han cambiado. Si. Hasta el nro. de tlf. ha cambiado. Digo esto, porque Yo he llamado màs de una vez por molestias que causan unos perros y cantidad de preguntas que me han hecho y las vueltas y revueltas que han dado, para no solucionar nada, es acojonante. Estoy tan decepcionado y asqueado de esta "Perruna Ciudad", que me estoy planteando marcharme a vivir a otro lugar. A un lugar donde los humanos tengamos màs derechos que lo perros. A un lugar donde se me respete y se me trate como una persona que soy, y no peor que a un perro. Yo creo que eso es, vergonzoso y triste. A veces pienso que estoy en algún país de la selva Africana.

¡Hola, amigos!. (No todos). Vivo en Hospitalet, desde hace mucho tiempo. Hace un tiempo llamabas a la Guardia Urbana por un problema y estaban al momento, donde fuese necesario, ahora, es misión imposible. Desde que han puesto el 112, es perder el tiempo llamarles. He llamado varias veces por los problemas que causan unos perros y todabia estoi esperando respuesta. Me dijeron que me llamarían, fuí Yo al Ayuntamiento para mostrarles foto de los perros en el balcón y hablar con la persona que se cuida de estos temas y tampoco me dejaron. Me dijeron que hay un proceso en marcha. ¡Que finos!. Un proceso en marcha, por unos perros que nos rompen los nervios con sus ladridos. La verdad es. que estoy muy decepcionado con todo este carnaval. Entre unos y otros, Yo, a joderme y aguantar. ¿Hasta cuando?. Bueno, a lo mejor resulta que en Hospitalet de Llobregat tienen más derechos los perros que los humanos. Tal vez marcharme a donde me traten como una persona, sería lo más sensato. Desde luego reconozco que de un tiempo a ahora, aquí, hay mucha basura y mucha cultura de chabola. Pero claro, las autoridades con tanta faena, no dan abasto. Por eso tenemos que esperar turno hasta que nos toque. ¡Haber cuando llega el mío, que ya està bien la cosa!.