A principios del siglo XIX, muchos canetenses emigraron a las colonias españolas. Muchos de los que tuvieron éxito regresaron a su
pueblo con su fortuna. A estos emprendedores se les llamó “indianos” aunque aquí en Canet fueron más conocidos como “Americanos”. Uno de ellos fue Josep Móra Tarrats, que se instaló en la Riera de Sant Domènenc nº 20.