Forma parte del patrimonio arquitectónico vinculado a los americanos o indianos, emigrantes locales que hicieron fortuna en las Américas y regresaron a finales del siglo XIX y principios del XX para construir suntuosas viviendas en la Riera de Sant Domènec, la zona más nobles de la villa. En la parte superior de la vivienda, dentro de un medallón ovalado, se puede apreciar grabado el año 1897, fecha de construcción de la vivienda.