Mis respetos, Don Fernando Ónega. Permítame escribirle unas palabras desde la humildad de mi persona a alguien tan grande con la palabra como usted. En su día, escuchándolo en la radio, y hoy volviéndolo a escuchar en las redes. Qué gran legado nos deja.
Yo, como zamorano, algunas veces vuelvo a escuchar aquello que nos hablaba de Zamora. Después de escucharle, se ven distintas las piedras de la muralla. Es verdad, cuántas historias podrían contarnos si ellas hablaran. Hasta el pan de Tierra del ... (ver texto completo)
Yo, como zamorano, algunas veces vuelvo a escuchar aquello que nos hablaba de Zamora. Después de escucharle, se ven distintas las piedras de la muralla. Es verdad, cuántas historias podrían contarnos si ellas hablaran. Hasta el pan de Tierra del ... (ver texto completo)