Pues es el tercero en tres días. ¡Se dice bien qué bobada han cogido!
Será premonición de algo.
¡Buenos días! Cubierto.
Menudo rollazo os he soltao.
Una cosa es segura. Es mejor ser infeliz con dinero que sin dinero.
En fin.... que hay pa todos los gustos.
Hay quienes piensan que la felicidad depende de uno mismo, de lo 'fuerte' que uno sea, de lo valiente, espabilado, sagaz, capaz... en definitiva, de cualidades que son dependientes de otros factores que nada tienen que ver con el estado de flujo asociado a la felicidad, y que por efecto de ésta, experimentamos las otras. La personalidad es la región de nuestra mente que administra los recursos, marca prioridades y establece objetivos; pero no es capaz de imbuirnos estados anímicos, estos son el resultado ... (ver texto completo)
Para las religiones teístas, la felicidad sólo se logra en la unión con Dios, no es posible ser feliz sin esta comunión. Siendo la felicidad considerada como la obtención definitiva de la plenitud y el estado de satisfacción de todo tipo de necesidades es alcanzable sólo en ese grado después de la muerte.
Aristóteles sostiene que todos los hombres están de acuerdo en llamar felicidad a la unidad presupuesta de los fines humanos, el bien supremo, el fin último, pero que es difícil definirla y describirla. De ahí se aprecia la divergencia de opiniones respecto a cómo entender la felicidad; placer para algunos; honores para otros; contemplación (conocimiento intelectual) para otros, de acuerdo a otros puntos de vista. Aristóteles rechaza que la riqueza pueda ser la felicidad, pues es un medio o para ... (ver texto completo)
Según la Wiki.
La felicidad es un estado mental que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría.
¡Y el hombre toda la vida preguntándose cómo hallarla!
Conclusión: Felicidad = Perro.
Ahora mismo está hecho un ovillo, detrás de mí, en el sofá, tan ricamente.
Cuando quiere comer come, cuando quiere dormir duerme, cuando quiere salir ladra, y de vez en cuando le pega unos viajes a un muñeco de peluche y se queda tan a gusto. ¿Se puede pedir más?
Él no sabe de crisis ni de paro ni de ná. Que felicidad.