No es muy eficaz el agua, ya que la capsaicina (componente activo de los pimientos picantes) no es muy soluble en ella. Resulta más efectiva alguna bebida con alcohol.
¿Cómo neutralizar el sabor del picante?
Hay varias formas de hacer que el sabor picante y el ardor que provocan, por ejemplo, los chiles, en la boca, desaparezcan.
Ingiriendo azúcar, aceite o grasas se reduce esa sensación. Al igual que masticar pan.
“Aunque en personas sanas los condimentos picantes pueden mejorar la digestión y reducir determinadas dolencias, deben evitarlos quienes padecen úlcera de estómago, gastritis, dispepsia, acidez de estómago, colon irritable o cualquier otra afectación del aparato digestivo. También deben evitarse en caso de hemorragias digestivas, patologías hepáticas o urinarias y hemorroides”.
“Actúan en el metabolismo de las grasas aumentando el gasto energético. Consumidos durante las comidas, los picantes ayudan a quemar una parte de las calorías contenidas en los alimentos”.
Según los expertos: “El picante estimula la circulación de la sangre”, aclara Jorge Pérez-Calvo, médico especialista en medicina natural y experto en nutrición energética. Se activan los receptores nerviosos que provocan esta sensación de mayor calor y se incrementa el ritmo cardiaco. El cuerpo reacciona aumentando el riego sanguíneo. Los poros de la piel se dilatan y se promueve la sudoración, una forma de disipar el exceso de calor.
Pon picante en tu rutina, al fin y al cabo el picante es la sal de la vida.
La berza de un picante subido.
Las tajadas de marido no veas... buenísimas.
Por San Saturnino mata tú cochino y si no tienes cochino mata el del vecino.