La política parece que no nos interesa mucho, y con razón. A la postre tenemos la competencia de los whatssaps, facebooks, twiters y demás zarandajas, que también lleva su tiempo el atenderlos, y no se puede con tanto. Hay que sacar un poco de tiempo para casa y familia, que es más principal, o a mí me lo parece. Habrá quién discrepe.
Igual es que nos queda un poco lejos, dado el interés de algunos de nuestros políticos, en hacer la precampaña al otro lado del charco.
Por estos lares, nubladillo, a pesar de ser uno de esos jueves que relucen más que el sol.
El vino también suma lo suyo. Brindo por el vino.
¡Salud!
También puede ser que, como somos tan pocos hablando, nadie da pie al resto para que sigan la conversación. El ejemplo más claro lo hemos ilustrado muchas veces con la anécdota de los dos viejos en una bodega de Gallegos del Pan.
- "Es que es eso, bobo"
- " ¡Naaaada!"
"Mejor, así vas más listo a la cama" que diría el otro.