Por San Blas, la cigüeña verás............

Y vaya si la vi. Corría el año 2003, trabajaba yo por aquel entonces en el servicio de Neonatologia del Hospital Clínico de Salamanca. Al salir de trabajar, había quedado para comer con mi hijo Victor, -que por entonces estaba aún estudiando-en la acera frente al edificio de Las Conchas. No era el día de San Blas, pero si un caluroso día del mes de julio. Como todavía era pronto, decidí cruzar la calle y ponerme así a buen recaudo a la sombra mientras ... (ver texto completo)
Así es que, en ese sentido, tú tranquila.
Y lo dejo que me lío. Hasta luego.
Adiós majo, estaba entretenida en contar la anecdota.
" ¿Os imagináis los titulares de los periódicos, si hubiera pasado algo?".
Diría algo así: Auxiliar del servicio de Neonatología, muerta por una cigüeña".
Así es que, en ese sentido, tú tranquila.
Y lo dejo que me lío. Hasta luego.
Toda la gente que circulaba por allí, se preocupaba de la pobre cigüeña, mientras yo permanecía atónita e incapaz de mover un músculo.
Están estudiando prohibir a la gente circular por la calle los días en que se caen las cigüeñas como los toros en Cataluña. Han habido manifestaciones a favor por parte del colectivo de corujas afectadas por el uso de lamparillas con aceite de colza y prometen recoger firmas para solicitar su derogación en el Congreso.
Claro que lo mejor fue al día siguiente cuando lo conté en el trabajo. Primero se preocuparon de si estaba bien, pero a continuación empezaron las bromas.
Al llegar a Zamora dije que había tenido un accidente, a lo que me contestaron: "Si es que vas como loca, cualquier día te la pegas". Perdona, le dije el accidente ha sido con una cigüeña en el centro de Salamanca.
¡Uy que te piso! Perdona, ha sido sin querer. Es que estaba copiando y pegando a to meter y no te había visto. Me voy a poner con los remates, no sea que me líe y ande tarde, que hoy es viernes y habrá que marchar pa' casa.
Toda la gente que circulaba por allí, se preocupaba de la pobre cigüeña, mientras yo permanecía atónita e incapaz de mover un músculo.
Y hablando de todo un poco, el cachondo del Ibarra ha dicho, de la Chacón, que es un “Zapatero con faldas”.
Como ya suponía el autor de la frase hay gente que está indignadísima por multitud de motivos. Unos porque eso no puede decirlo un político (o expolítico) y aprovechan que es socialista para señalar a su partido como culpable de tal ignominia. Y otros, los de su propio partido, porque ahora tendrán menos claro si elegir a Chacón, a Rubalcaba o al propio Ibarra, por listo.
En el sector textil también habrá indignados por la mención que hace a las faldas. Si bien quedan excluidos los fabricantes de faldillas de camilla que estos días están muy ocupaos y no tienen tiempo, los hombres, de manifestarse al respecto.
El gremio de los zapateros no está por la labor de despistarse lo más mínimo por el riesgo que corren de darse un martillazo en el dedo. Su portavoz ha declarado que “espero que no se enfaden los panaderos, pero no está el horno pa’ bollos”. Eso sí, habrá zapateros, lógicamente, mosqueados con todos los socialistas o con alguna de las dos corrientes que se presentan. Otros, en cambio, andarán a lo suyo sin reparar en esas sandeces.
En las tertulias de la prensa también hay disparidad de reacciones. Unos indignadísimos, rasgándose las vestiduras por la imagen que dan estos políticos y otros batiendo palmas y frotándose las manos por el juego que le van a dar a sus debates las palabras del exmandatario bellotero.
Habrá mujeres en veinte uñas bien sea porque no quieren ser comparadas con Zapatero o bien porque siempre vistan pantalones. Otras dirán que “ ¡qué se habrá creído, hhhmmm!” y se quedarán tan campantes. Otras pensarán ensimismadas “y ahora ¿qué hacemos?”.
Los que ya habían dejado de ver los debates de la tele, a partir de ahora, dejarán también de escuchar los de la radio del asco que les está dando tanta bobada... el caso es indignarse y sí no, no juego.
Debo ser más simple que el mecanismo del tubo del rollo de papel higiénico porque yo no veo más allá de Zapatero en falda, eso sí de color azul marino, plisada y cortita... y cada vez me río más. ... (ver texto completo)
Debo ser más simple que el mecanismo del tubo del rollo de papel higiénico porque yo no veo más allá de Zapatero en falda, eso sí de color azul marino, plisada y cortita... y cada vez me río más.
Los que ya habían dejado de ver los debates de la tele, a partir de ahora, dejarán también de escuchar los de la radio del asco que les está dando tanta bobada... el caso es indignarse y sí no, no juego.
Habrá mujeres en veinte uñas bien sea porque no quieren ser comparadas con Zapatero o bien porque siempre vistan pantalones. Otras dirán que “ ¡qué se habrá creído, hhhmmm!” y se quedarán tan campantes. Otras pensarán ensimismadas “y ahora ¿qué hacemos?”.
En las tertulias de la prensa también hay disparidad de reacciones. Unos indignadísimos, rasgándose las vestiduras por la imagen que dan estos políticos y otros batiendo palmas y frotándose las manos por el juego que le van a dar a sus debates las palabras del exmandatario bellotero.
El gremio de los zapateros no está por la labor de despistarse lo más mínimo por el riesgo que corren de darse un martillazo en el dedo. Su portavoz ha declarado que “espero que no se enfaden los panaderos, pero no está el horno pa’ bollos”. Eso sí, habrá zapateros, lógicamente, mosqueados con todos los socialistas o con alguna de las dos corrientes que se presentan. Otros, en cambio, andarán a lo suyo sin reparar en esas sandeces.