La mañana recibía al Sol con el
cielo despejado y una suave brisa, los
campos perdían el misterio de la
noche al desaparecer la oscuridad, la cima del Morruelo daba la bienvenida a los primeros rayos del Sol.
Unas horas después el reseco
camino de la Cantera y algunos más sintieron como la apacible mañana se convertía en ajetreo y polvoriento pasar vehículos, en el pago del Pedron era la cita.
A las once de la mañana comenzó la suelta sin previo aviso, mientras las fuerzas de orden público intentaban
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