Los ancianos dormimos mucho, siempre estamos dormitando (mo se si se dice así) padecemos de somnolencia.
Dice Antonio que le ha dado el cardiólogo muy buenos resultados, y tú Isabelita ¿qué tal andas de los asuntos del corazón? Te imagino con un corazón sanote y generoso, tan grande que podrías, si quisieras, amarnos a toda la humanidad. Y no te creo que seas una persona de mucha edad, lo noto en la vigorosidad de tus palabras, vigorosidad que ya no tenemos la gente de cierta edad. ¿Y el tiempo, qué tal anda?