A la mayoría de nosotros Zamora nos suena a dos cosas: a Semana Santa y a románico. Todo lo más solemos tener cierta noción de su catedral, por peculiar, y con muchísima suerte, recordaremos que está junto al Duero.
Pero pese a ser una ciudad pequeña, esta capital castellana ya un poco lejos de todo y que a veces parece más cerca de Portugal que de nosotros, resulta que guarda algunas sorpresas inesperadas, o no tan esperadas, sorpresas en cualquier caso más que agradables.
Sorpresas como un ... (ver texto completo)
Pero pese a ser una ciudad pequeña, esta capital castellana ya un poco lejos de todo y que a veces parece más cerca de Portugal que de nosotros, resulta que guarda algunas sorpresas inesperadas, o no tan esperadas, sorpresas en cualquier caso más que agradables.
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