Otra observación más, relativa al reparto del chocolate que alguna asociación hizo gratuitamente para el pueblo. Es curioso cómo alguna de las componentes del equipo que repartía el chocolate, no todas gracias a Dios, e incluso ciudadanos y ciudadanas de una cierta edad que estaban en la cola, ponían mala cara a la posibilidad de repartir dos vasos de chocolate en vez de uno a los jóvenes del pueblo, casi todos ellos de "fuera". Digo curiosamente porque en algún caso, esa misma gente mayor, que se ... (ver texto completo)