Octavi Mirbeau, historiador de
arte, uno de los primeros en admirar a Van Gogh, para ofrecerle
homenaje en el
Salón de los Independientes en la
exposición realizada en 1891 dejó escrito:
Aquí me encuentro en presencia de alguien grande, gran maestro, una persona que me perturba, me emociona, llama mi atención (...) Van Gogh poseía, de una manera poco frecuente, algo que diferencia un hombre de otro: estilo (...) es decir, afirmación de la personalidad