Los dos seres que daban vueltas alrededor de él, cada vez se acercaban más, estaba muy asustado y comenzó a correr despavorido a la vez que rebuznaba desesperado, no sabia donde dirigirse, las dos alimañas le perseguían, querían darse un banquete esa noche y estaba a pocos metros delante de ellos.
Farolo sentía el tropel de sus perseguidores cada vez mas cerca y sus patas ya no podían ir a más velocidad.
En el afán de salvarse de las fauces de sus verdugos Farolo galopaba sin cesar, unas veces ... (ver texto completo)
Farolo sentía el tropel de sus perseguidores cada vez mas cerca y sus patas ya no podían ir a más velocidad.
En el afán de salvarse de las fauces de sus verdugos Farolo galopaba sin cesar, unas veces ... (ver texto completo)