Me senté a escribir un poema.
Me senté mientras miraba los chopos recién poblados de verde en mi jardín. Y entre sus copas, al fondo, sobre los pardos tejados, como un gigante dormido, la Puerta de San Andrés luciendo sus dos coronas aún intactas.
La Puerta de Villa que abre la antigua calzada.
Puerta rota.
Puerta sin puerta.
Puerta gótica.
Puerta Templaria...
La Puerta de mi corazón.
Me senté a escribir un poema esta tarde de Mayo, y sólo estas líneas tópicas me han salido.
No importa. ... (ver texto completo)
Me senté mientras miraba los chopos recién poblados de verde en mi jardín. Y entre sus copas, al fondo, sobre los pardos tejados, como un gigante dormido, la Puerta de San Andrés luciendo sus dos coronas aún intactas.
La Puerta de Villa que abre la antigua calzada.
Puerta rota.
Puerta sin puerta.
Puerta gótica.
Puerta Templaria...
La Puerta de mi corazón.
Me senté a escribir un poema esta tarde de Mayo, y sólo estas líneas tópicas me han salido.
No importa. ... (ver texto completo)