EL HOMBRE QUE SUSURRABA A LAS AVISPAS
¿Dónde estará mi trinchete? El día menos pensado aparecerá en un cajón sin buscarlo. Más ganchudo de lo normal, heredado del tatarabuelo y usado sucesivamente por varias generaciones de niños. Tan desgastado por el uso y sin afilar, para evitar accidentes, pero que cortaba perfectamente los racimos. Vendimiando, es un decir, tendría 4 ó 5 años y si amanecía buen día -el tiempo siempre tan variable al comienzo del otoño, unos días viento y frío, otros lluvia ... (ver texto completo)
¿Dónde estará mi trinchete? El día menos pensado aparecerá en un cajón sin buscarlo. Más ganchudo de lo normal, heredado del tatarabuelo y usado sucesivamente por varias generaciones de niños. Tan desgastado por el uso y sin afilar, para evitar accidentes, pero que cortaba perfectamente los racimos. Vendimiando, es un decir, tendría 4 ó 5 años y si amanecía buen día -el tiempo siempre tan variable al comienzo del otoño, unos días viento y frío, otros lluvia ... (ver texto completo)