Desconectar el teléfono. Recargar nuestra batería
Bikini sin cobertura. Así, más o menos, podemos resumir la filosofía de una
piscina pública de Nueva York a la que acudió la periodista Jenna Wotham. En una
columna del New York Times hace tiempo contaba como ella y un
amigo, dispuestos a pasar una tarde relajada, tuvieron que dejar por un rato sus teléfonos móviles. Al estupor inicial le sucedió el bienestar. Wortham redescubrió que era aquello de “vivir el momento”. El rato sin conexión dio lugar
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