Marcos Ana, nacido en Salamanca, permaneció recluido durante el Franquismo 23 años en la cárcel de Burgos, aunque en ese periodo, entre los 19 y los 42 años, nunca "renunció ni a la vida, ni al compromiso ni al conocimiento".
¿La vida?
Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río,
cuando se cubre de pájaros.