A mí me gusta, la verdad, aunque a veces las rutinas diarias se convierten en algo muy pesado por la cantidad de gente que hay por todos los sitios:
calles,
tiendas,
bares..... Pero como hay que contentar a todo el mundo, ellos estarán encantados lógicamente, pues seguro que la Semana les salva parte del año. Y
Zamora vive en gran medida del turismo que ello genera.