Y sigues con tu crisis de identidad? Yo creo que a estas alturas ya no, aunque no te gusten los toros ni la leche.
La verdad es que el nombre que se pone a los hijos puede crearles crisis de identidad y algun problemilla que otro. A mi me pusieron María Josefa, y yo detestaba el nombre Josefa que me recordaba a mujeres mayores, como la Srsa. Maria Josefa (a mi madre siempre la llamaron Pepa, como han acabado llamándome a mí, así que por ella no era). Tanto me fastidiaba el nombre que en el libro de
familia taché la fa, llamándome así María José o Mari Jose como todo el mundo me llamaba entonces. Lo malo fué cuando
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