Hola amigos/as, leo en la Opinión de Zamora "plantas de pobres que gustan a los ricos". Se trata de la meruja (meruxas) y dice "que se cosechan muy tempranas, que se las disputan los más selectos restaurantes, que hace años era comida de pobres y que esta acuática planta ya es una comprobación que ha tenido lugar en Madrid a cargo de personas que ofrecieron dicho manjar a comensales que nada sabían de una planta que hace una ensalada que maravilla".
Las meruxas se crían en los manantiales de agua fría y corriente, donde no existe la más mínima contaminación. Recuerdo haberlas visto en manantiales en el Testuzo, en Mallarigueiro, en las lamas y en los cepos. En general varios metros alrededor de los manantiales limpios donde hace remanso el agua. Cuando era joven las probé y no es bueno el recuerdo que tengo de su sabor. En aquellos años recuerdo que comíamos las acedas, la flor de pan de cuco, unas cebollitas miniaturas que arrancábamos en primavera en los prados secos. Creo que las llamábamos doncellas, aunque no estoy muy seguro. Aquellas sí que me gustaban.
También amorodios (fresas de bosque) y cataperos (peras bravas).
Todas estas plantas, y más, se comían no porque hubiese hambre sino porque alguién decía esta planta se come y las probábamos. La mayoría de las veces el sabor no era agradable.
Salud.
Las meruxas se crían en los manantiales de agua fría y corriente, donde no existe la más mínima contaminación. Recuerdo haberlas visto en manantiales en el Testuzo, en Mallarigueiro, en las lamas y en los cepos. En general varios metros alrededor de los manantiales limpios donde hace remanso el agua. Cuando era joven las probé y no es bueno el recuerdo que tengo de su sabor. En aquellos años recuerdo que comíamos las acedas, la flor de pan de cuco, unas cebollitas miniaturas que arrancábamos en primavera en los prados secos. Creo que las llamábamos doncellas, aunque no estoy muy seguro. Aquellas sí que me gustaban.
También amorodios (fresas de bosque) y cataperos (peras bravas).
Todas estas plantas, y más, se comían no porque hubiese hambre sino porque alguién decía esta planta se come y las probábamos. La mayoría de las veces el sabor no era agradable.
Salud.