Si hay algo inocente, simple, inexpresivo, ausencia de intencionalidad y menos aún de desconsideración hacia un equipo de fútbol, ése y no otro es el contenido de la frase del Macario para el Olegario en el texto que es objeto de esta réplica, aunque a alguien le parezca lo contrario. Pero eso sí, con un poco de humor. Otra cosa es que se pretenda coger el rábano por las hojas, retorcerlas hacia el lado que convenga y sacarse de la manga lo que sólo está en la imaginación de quien las agita. Creo ... (ver texto completo)