Krystof Azninski era un campesino polaco de 30 años que presumía de ser “el más macho” de todos sus amigos. Estando con estos una noche y después de haberse bebido “hasta el agua de los jarrones”, retó a sus amigos a demostrar su hombría. Se quedaron en paños menores en medio de la nieve y se empezaron a golpear con carámbanos de hielo los unos a los otros (la cosa promete, ¿eh?). Uno de ellos fue más allá y se cortó la punta de un pie con una sierra mecánica para enseñar a sus amigos lo valiente ... (ver texto completo)