ES verdad que tenemos uno de los mejores rios de la comarca y por supuesto el peor cuidado. Asi seguro que nos aseguramos que la gente no vaya al pueblo. Y todavia quedara alguien tan contento por que no le desgastan las calles ningun forastero.
Indudablemente es el lugar mas tierno y con historia del pueblo. Ahora esta cerrado, pero siempre se han juntado alli generaciones y generaciones. Es un sitio muy especial, que nos trae unos recuerdos de tiempos pasados que por supuesto fueron mejores. Abridlo de nuevo por favor!
Ademas seguro que la mitad del pueblo tiene en el historias de amor que tambien venden mucho, no solo la politica.

Besos pal portal cuando no tenia las vallas!
Me parece vergonzoso lo que la politica esta haciendo con un pueblo maravilloso.
Vivo enamorada de este pueblo.vivire siempre mi enamoramiento en secreto.mistica.
Que maja esa gente de milles.
Saludos a todos los vecinos de milles sois muy majos.
Muchos y muchas tendran muy buenos recuerdos de esta parte del portal y otros no la querran ni recordar.
Mi abuelo paterno nacio en Villafafila, se llamaba Eusebio Granado Tejedor, me podria alguien dar un dato sobre esa familia ? Yo naci en Chile pero vivo desde hace un poco mas de treinta años en Bruselas, gracias Patricia.
Los huevos de la gente de olmillos son grandes en expecial un boludo que vive con orgullo lo inocente que es.la mistica.
Hay que ver los PAJAROS se tiran a las escopetas.
Besos para toda la panda
Besos gema.
Os felicito, una foto genial de la magnifica iglesia. Desde la carretera (la fachada principal) tambien saldria una foto muy buena.

Un saluco para todos los de Barcial.
No sabia que en arcos hubiera un artista tan inteligente es todo un arte merece estar en publico FELICIDADES al artista.
Yo lo flipo mucho, pero bueno.
Conseguido, más vale tarde que nunca.

Un puente que ha dado nueva vida al pueblo. Bravo por todos los que lucharon para hacerlo realidad después de tantos años, años... Quedando muchos en el camino sin poder haber visto realizado su sueño.

Atrás queda el tiempo en que la gente gritaba desde Breto para llamar al S. Enrique, o al barquero para que los fuera a buscar al otro lado del río.