EL PAÑUELO DE SEDA (Segunda parte)

Aquella mañana Vera estaba algo nerviosa, quería que llegara pronto la tarde y poder ir a buscar su pañuelo.
Algo antes que otros días, tomo la merienda y camino por la pradera hasta llegar al cauce del arroyuelo, que parecía no estar preocupado por la pérdida del pañuelo.
Con bastante disgusto y preocupación la niña caminaba por una margen de la rivera y miraba entre las hierbas y las junqueras que en ella se criaban.
No se veía rastro alguno, ni de flores ... (ver texto completo)
No sé qué admiro más, si tu destreza como escritora o tu determinación como forera.

Saludosssss.
San Antonio Junio 13 ya llegó, Esta noche ladra un perro, llama una voz, Late un corazón sin sueño.
Felicidades.

Feliz dia de San Antonio.
EL PAÑUELO DE SEDA (Segunda parte)

Aquella mañana Vera estaba algo nerviosa, quería que llegara pronto la tarde y poder ir a buscar su pañuelo.
Algo antes que otros días, tomo la merienda y camino por la pradera hasta llegar al cauce del arroyuelo, que parecía no estar preocupado por la pérdida del pañuelo.
Con bastante disgusto y preocupación la niña caminaba por una margen de la rivera y miraba entre las hierbas y las junqueras que en ella se criaban.
No se veía rastro alguno, ni de flores ... (ver texto completo)
La vida es como barro. La vamos esculpiendo día a día.

Chao.
¿Qué le pedirías a tú la persona amada?
- Pues, que no intente acompañarme a las fiestas, pero que se quede en casa para contarle los chismes. Que no me interrumpa cuando escriba a máquina, que lea los mismos libros que yo, que tenga conocimientos de medicina, leyes, fontanería, electricidad,......... en definitiva que no veva cuando conduzca ¡

Feliz tarde de sabado.
Pan y fiestas mantienen al pueblo quieto, Las únicas cosas verdaderamente esenciales en toda fiesta son el buen humor y la comida.

felices fiestas.
Me di cuenta de que, a veces, las cosas más maravillosas de la vida… sencillamente, no son cosas.
Son momentos como disfrutar de las fiestas.

feliz descanso.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.

Saludosssss
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.

feliz dia del sexto mes
Por las vísperas se conocen los santos.

feliz tarde.
Otra foto llamó mi atención, su título La Avenida. No sé que calle de El Piñero recibe ese nombre pero eso no quiere decir que no sea correcto. Me imagino que la que se identifica en la mencionada foto.
Pese a su título lo que estaca como protagonista absoluta es la Iglesia, que como una nave entre algunas nubes navega por un purisimo cielo azul.
Una bonita foto de la que no puedo decir el autor porque no consta, su número es el 95.
El cableado eléctrico muy visible, no logra afearla aunque no ... (ver texto completo)
La inteligencia no es un privilegio, es un don, y debe usarse por el bien de la humanidad.

feliz dia del sexto mes.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.

Saludosssss
¿sabes como llamamos a una opinion en ausencia de pruebas?

Lo llamamos perjuicio.

feliz dia del sexto mes.
La inteligencia no es un privilegio, es un don, y debe usarse por el bien de la humanidad.

feliz dia del sexto mes.
Una nube llamada soledad.

AYER SE FUE
TOMO SUS COSAS Y SE PUSO A VOLAR
UNOS BIQUINIS, UNAS BOTAS ALTAS
RIMEL CARMIN
DONDE IRAS, DONDE IRAS

SE DESPIDIO
Y DECICIO BATIRSE EN DUELO CON LA REALIDAD
Y DECORRER EL MUNDO EN UNA NUBE DE SOLEDAD
NA NA NA DE SOLEDAD

Y SE MARCHO
Y A SU NUBE LE LLAMO, SOLEDAD
Y EN EL CIELO DESCUBRIO UNA CARA
DE UNA NIÑA, JUGANDO SIN PARAR.

feliz viernes. ... (ver texto completo)
Busca y anhela el sosiego...
mas... ¿quién le sosegará?
Con lo que sueña despierto,
dormido vuelve a soñar.
Que hoy como ayer, y mañana
cual hoy, en su eterno afán,
de hallar el bien que ambiciona
-cuando sólo encuentra el mal-,
siempre a soñar condenado,
nunca puede sosegar.

Rosalía de Castro ... (ver texto completo)
EL PAÑUELO DE SEDA

El agua cristalina de aquel arroyuelo iba cantando alegremente una dulce canción, en las orillas parecía extenderse una alfombra verde, salpicada de florecillas en su mayoría eran blancas, rojas y amarillas.
Una niña que vivía cerca de allí, algunas tardes de primavera se acercaba al cauce para ver el discurrir del agua y contemplar los pececillos que en ella había.
También le llamaban la atención las libélulas que volaban de arriba abajo por la rivera.
Solía coger un ... (ver texto completo)