Ayer comprobé in situ que ya están llenas las charcas de Los Barruecos. Jode mucho tanta agua, tanto paraguas y tanto enredo en los paragüeros de los sitios, pero hay que ver cómo se pone el campo de bonito.
Pues sí, Madrileña, cómo baja el Duero. Impresiona. Por Zamora está inmenso, los paseos anegados, el agua como rabiada, con una fuerza colosal, de color café con leche. Vamos como pa cruzarlo a nado.
Si te quieren amargar
con problemas y demás
no te dejes amarrar
Solo se vive una vez.
Apaga el televisor y enciende tu transistor...
Buenos días! Hoy, por estos lares luce una mañana espléndida.
Y no tengo nada más que decir. (Adviértase que, al final, he escrito ¡punto!)
Qué pena me da ver cómo para muchas mujeres es más importante la disciplina de partido que el derecho a decidir como mujeres. Así nos luce el pelo!
Hoy Google hace un homenaje a Clara Campoamor, un día después de la votación a favor de la ley del aborto.
A su paso por Toro, el rio Duero ya ha superado el nivel de alarma, según los datos aportados por la Confederación Hidrográfica del Duero.
Y ahora voy a ver cómo anda el puchero, que estará casi a punto. Hoy patatas con bacalo, como en la canción aquélla que decía: comí, comí comí, patatas con bacalao, tiré tiré tiré, la raspa a los tejaos....... dáme un brazo para bailar........ etc... etc...
La bachilla ni la miro, majo, la tengo abandonadica del todo, ni el menester de la costura, ni la bachilla de la ropa de plancha.
En fin, a la postre el frío no deja y el agua tampoco. Vaya un ergo.
Empantanada, también.
Cuando no es una cosa es otra, estoy todo el día empecatada. Eso decía mi abuela Aquilina.
Llevo unos días sin entrar, ni a saludar, pero es que no sé que hago que no me desenrato.