Un domingo de mayo nos lo imaginamos radiante de sol, no ocurre eso en el día de hoy. La oscuridad nos haría pensar que nos encontramos en un día del mes de Noviembre. Pero estamos en un domingo de mayo, en el que la
lluvia se ha adueñado de él, y sería algo insensato por nuestra parte renegar de ella, simplemente porque altera o recorta nuestros planes de ocio. Para nuestra casi siempre sedienta tierra siempre ha de ser bienvenida la lluvia, luego nos será más grato todo lo que requiera sol y su
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