Tus recuerdos parecen felices; yo te puedo contar cuando ya Don José no estaba y sí deª Teresa; cuando mis juegos didácticos eran para las "listas"; cuando me pegaba; cuando me hechaba al pasillo, y si hacía frío o era día de tormenta yo me acurrucaba sobre el suelo helado y lloraba; cuando no me alejaba de los otros alumnos y alumnas que me increpaban y me pegaban (ya había acoso escolar allá por los años primeros años de 1970). Me acuerdo de el último tortazo: acabé con la cabeza en el borde de ... (ver texto completo)