... Viernes Santo: Tambores destemplados..., trompetas con sordinas..., corazones oprimidos..., dolor..., silencio..., y pregunta sin respuesta: ¿Que habrá mas allá de mañana?.
Ese ¡Dios mío, Dos mío!
¿por qué me has abandonado?´
es un desgarro sagrado,
no la queja e un impío
ni un profano desafío.
Es que Jesús Nazareno
tiene el corazón tan lleno
del Espíritu del Padre, ... (ver texto completo)
Ese ¡Dios mío, Dos mío!
¿por qué me has abandonado?´
es un desgarro sagrado,
no la queja e un impío
ni un profano desafío.
Es que Jesús Nazareno
tiene el corazón tan lleno
del Espíritu del Padre, ... (ver texto completo)