Sólo algún eosinófilo de más.
¡Ah y el "analís" semestral, muy bien! Un lujo de orina, con sedimentos y todo y los triglicéridos y el colesterol, como de invierno, con los valosres a la baja.
- Pues sí señor.
- Pues no señor. Abajo del carro.
Del tiempo, ya lo he puesto; de lo que se ha cogido, está recién sembrao; de lo mal que está todo, también lo he reflejao...
Y sigue uno sin ganas de hablar. A ver, que alguien pregunte algo, si no no se me ocurre de qué hablar.
Que por dentro la conviertan en un aula cultural, o una sala de exposiciones, o un museo "no oficial", o un centro cultural, o un centro de interpretación de la misma para recordar que existió, pero ya no como capilla en su interior, es decir, que no coloquen retablo, bancos, reliquias o imágenes religiosas, ni crucicfijos, nada de adornos de iglesia, que pongan unos cuadros o que parezca todo de art decó, así si sobretodo van algunos alumnos de excursión u otros excursionistas de pueblo, interesados ... (ver texto completo)
Hasta otro ratito.
Menú sin notificaciones

La tendencia de aparcar el móvil se estudia, llega a las piscinas y también a la hostelería. Eva Restaurant, en Los Ángeles, ofrece un 5% de descuento a los comensales que, durante su estancia en el local, dejen los teléfonos en recepción. El objetivo que persiguen es fomentar la tranquilidad, que su local se asocie con un ambiente relajado. Hasta ahora entre un 30 y un 40% de los clientes lo han hecho.

Poder controlarlo, sin tener que visitar piscinas y restaurantes, ... (ver texto completo)
Estrés por lo que no vives

Ese apego por los móviles y la información que nos proporcionan se traduce en dos conceptos: el FOMO y el JOMO. Algo así como el ying y el yang de la vida 2.0. El FOMO es el miedo a estar fuera (fear of missing out). El JOMO, su antónimo, el disfrute de estar fuera (joy of missing out).

Caterina Fake es una de las fundadoras de la red social de fotografía Flickr y popularizó el FOMO. Lo define como esa sensación que surge al ver todo lo que nos estamos perdiendo cuando, ... (ver texto completo)
Desconectar el teléfono. Recargar nuestra batería

Bikini sin cobertura. Así, más o menos, podemos resumir la filosofía de una piscina pública de Nueva York a la que acudió la periodista Jenna Wotham. En una columna del New York Times hace tiempo contaba como ella y un amigo, dispuestos a pasar una tarde relajada, tuvieron que dejar por un rato sus teléfonos móviles. Al estupor inicial le sucedió el bienestar. Wortham redescubrió que era aquello de “vivir el momento”. El rato sin conexión dio lugar ... (ver texto completo)
Loly, ya se acabó lo bueno.
A ver si para el año que viene nos quitamos el Sub de Subcampeón y podemos disfrutar a lo grande.
A ver si ponemos tantos mensajes como para llamar la atención y que no sucedan más casos de violencia de género, que ya son demasiadas las mujeres que han caído este año.
Y ya pa rematar, que decepción esta mañan cuando me he levantado, con lo que bailamos anoche yo pensé que habría perdido un kilo por lo menos, pero se ve que no tuve en cuenta lo que nos metimos pal cuerpo en la cena. Medio kilo más en el morral que llevo. Velahí.
Pues a mi lo que me dais es envidia sana.
Da igual el peso si se llevó con diversión.
Que disfrutéis muchas veces y a vivir.
A los buenos días
Felicidades para Silvia, aunque sea con un día de retraso.
Día Internacional contra la violencia de género.