5. Encuentra la fe en ti. La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá.
4. Busca tu “yo puedo”. Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando, pero siempre puedes hacer algo.
3. Practica yoga. Por medio de posturas, movimientos corporales y respiración adecuada, liberarás tensiones o cargas en el cuerpo que pudieran estar obstruyendo tu vitalidad.
2. Enfócate en el resultado que deseas lograr. No saber hacia dónde vas te desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados.
1. Baila. Moverte con música animosa es una de las mejores formas para comenzar a despejar la depresión o apatía. Lo ideal es conseguir un grupo de danza y meterse a bailar, pero si esto no es posible puedes comenzar en tu casa. Bailar a solas estimula la confianza, el ánimo y, sobre todo, una actitud vigorosa.
La vida está llena de momentos gratos y desagradables, pero un espíritu fuerte te permite sobreponerte a las dificultades y, sobre todo, tener un crecimiento personal y laboral.
Pero como además de cuerpo somos espíritu, vamos a buscar alguna receta para alimentarlo, que entre pitos y flautas lo tenemos un poco abandonado.
Es que somos mu comeoricos todos, me parece a mí, cualquier cosa nos va bien, lo mismo da que sea dulce que salao que mediopensionista.
Y porque nos dispersamos que sino, un tratado podíamos hacer de ello.
Hay que ver lo que da de sí un simple repollo.
Voy a trabajar, coño, que parece que se levanta uno con hambre.
Esos tronchos bien cociditos, acompañando a los garbanzos, y todo aliñadito con un riego de vinagre y de aceite y un espolvoreado de pimentón...
A propósito, según dice mi tía Petra, "a la berza y al nabo, la sal al rabo".
Buenos días. En Zamora 7º, en Cáceres 15º. Ventanas abiertas.
Más concretamente, en el menú del día.