Una botella de cava: 30E. Un cotillón de nochevieja: 60E. Un vestido de fiesta: 120E. Que yo te felicite el año ¡no tiene precio! ¡FELIZ 2013!
Quería decir que no hay mal que cien años dure......
Por lo menos no ha habido desgracias personales. Esta tarde te pegas un siestón y recuperas lo que no dormiste y lo que no hiciste y con ganas te quedaste. Que no mal que cien años dure, ni este cura no es mi padre.
Y sigue lloviendo. Lo que daría yo, ahora mismo, por un caldito de los de "El Bardal".
Vaya una noche movida, majo. Solo de imaginármela me he quedao cansuta.
Y sigue lloviendo. Lo que daría yo, ahora mismo, por un caldito de los de "El Bardal".
Claro, entre unas cosas y otras, se nos ha ido la noche en ayes y de lo importante, ni un pelo. De todas maneras, si andáis con las sombras del Grey ese, os podéis hacer una idea... de lo largos que se le ponen a uno los dientes.
A las ocho de la mañana, cerraron la discoteca donde andaba la chiguita de fiesta y como no dejaba de jarrear, hubo que ir a hacer de taxista.
Nos asomamos a la ventana y dio en granizar todo lo que podía y, en seguida, a jarrear agua que temblaba el misterio.
A las cinco y media nos volvimos a despertar sobrecogidos por el mayor relámpago que he visto yo en mi vida. Dicen que cuando cae un relámpago, cuentas los segundos que tardas en oír el trueno y así averiguas a qué distancia, en km. se ha producido la descarga eléctrica. Pues, en el que nos despertó anoche vinieron las dos cosas juntas. ¡Qué barbaridad!
Alrededor de las cuatro, nos entra en casa una de las chiguitas a buscar no sé qué y otra vez con el ojo abierto.
No han habido desgracias afortunadamente pero el ambientazo que había fue de época. Entre pitos y flautas se nos hicieron las dos y pico allí de vela.
Cuando, por fin, desisto del sofá para irme a la cama, se me ocurre (más bien a Choni, haciendo honor a su género y sin ánimo de crear "disconfusión") asomarme al balcón. Había dos camiones y medio (una especie de furgón cuya finalidad desconozco) rodeados de curiosos entre los que estaba la vecina de enfrente. Se habían prendido no sé qué faldillas o cortinas y velahí.
- Pero ¿quién será el paseo que deja el coche en marcha tanto rato, dando el coñazo a los vecinos? ¿no verán lo molesto que es un ruido así a estas horas? -pensaba yo sin poder hilar una cabezada con otra.
La cena y eso bien, pero ¿y después?. A eso de la una y algo cuando estábamos con una placentero duermevela en el sofá, alguien para su vehículo en la puerta de casa, haciendo un ruido espántoso para esas horas y esas circunstancias.
Buenos días y Feliz Navidad. Menuda nochecita que hemos tenido por aquí.